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miércoles, 22 de diciembre de 2010

Vayamos Orientándonos

Pues bien mis queridos cofrades, un angelito musulmán de 13 añitos acaba de denunciar, por medio de su familia, a su profesor de geografía en un instituto de La Línea, por haber insistido en seguir hablando del jamón en clase, después de que el jóven devoto del Islam le hubiese apercibido de no hacerlo.

A lo que parece la cosa iba de clima; y el profesor José Reyes consideró acertado mencionar a la villa granadina de Trévelez, como ejemplo de lugar con clima más bien fresquito. Creyó que un ejemplo de las ventajas que acompañan a un clima semejante quedarían palmariamente demostrados, al mencionar a sus alumnos que los resultados gastronómicamente exquisitos que se obtienen en el jamón serrano, se deben en buena parte al clima seco y gélido del lugar.

¡Ah, no! ¡Eso sí que no…! ¡De cerdo nada! ¡Ni como impuro ejemplo! ¡Que se empieza con un ejemplito de nada y se acaba montando una Cruzada! El alevín de imán llamó la atención al profe sobre la incorrección política del hecho y ante la, primero perpleja y luego severa, advertencia sobre que quién dirigía la clase era el profesor, callose el nazarí, rumiando su implacable e inminente venganza sarracena.

Más tarde, cuando esta llegó en forma de denuncia ante las autoridades, el asombrado maestro se encontró frente al disparate de tener que declarar ante la policía y el juez, por un pretendido delito de falta de respeto a una religión. Religión que ya no se conforma solamente con conseguir, por ejemplo, que los símbolos de una cultura (sí amigos, una cultura, no solo una religión) hayan desaparecido de los ámbitos de la enseñanza, sino que ha emprendido entusiasmada la misión de imponer sus preceptos canónicos al resto de los ciudadanos del país en el que viven y del que reciben educación gratuíta.

¡Ojito con lo que se nos está anunciando …! Para que vayais preparando el pandero, os ilustraré un poco. Y gratis. Habitualmente en nuestro país, solemos hablar demasiado de oídas. En torno a este espinoso tema, eso se acabó. Lo que vais a leer a continuación, si teneis paciencia, son algunos preceptos religiosos del derecho islámico escogidos, tal como están expresados literalmente en los libros de Su Santidad el Ayatollah Khomeiny: “El Reino del Docto (Valayaté–Faghih), La Llave de los Misterios (Kachfol–Asarar) y La Explicación de los Problemas (Towsihol–Masaël)”, todos ellos traducidos al francés por Jean Marie Xavière (Editions Libres Hallier, 1979) ¡Oido cocina!

De la pureza y la impureza.

1.– Once cosas son impuras: la orina, los escrementos, la esperma, los huesos, la sangre, el perro, el cerdo, la mujer y hombre no musulmanes, el vino, la cerveza y el sudor del camello que come basuras.
15.– Todo hombre o mujer que niegue la existencia de Dios, o que crea en sus semejantes, o bien que no crea en su Profeta Muhammad, es impuro ( de igual forma que los excrementos, la orina, el perro, el vino etc) y lo es asimismo si pone en duda sus principios.
16.– El niño impúber es impuro si sus padres y sus abuelos no son musulmanes, pero si hay un musulmán entre sus antepasados, es puro.
18.– El vino y todas las bebidas enervantes son impuras, pero el opio y el haschich no lo son.
23.– El hombre que haya eyaculado durante el coito con una mujer que no sea la suya, y que eyacula de nuevo haciendo el coito con su legítima esposa, no tiene derecho a rezar sus oraciones si se encuentra sudoroso. Pero si lleva a cabo el coito con su mujer legítima y después con una ilegítima, puede hacer sus oraciones incluso si está está sudando.

De la purificación.

f).– El Islám. El hombre o la mujer no musulmanes que se hayan convertido al Islám tienen automáticamente el cuerpo, la saliva, las secreciones nasales y el sudor puros. En cuanto a sus ropas, si estas han estado en contacto con un cuerpo sudoroso antes de su conversión, continuarán siendo impuras.
I).– Los restos de comida del perro, del cerdo y de la mujer o el hombre no musulmanes, son impuros.

Del matrimonio, el adulterio y la relaciones maritales.

1.– La mujer puede pertenecer al hombre de dos maneras: en el matrimonio contínuo o en el matrimonio temporal. Para el primer caso no es necesario precisar la duración; en el sgundo caso se indicará, por ejemplo, que se trata de un período de una hora, un día, un mes o un año como máximo.
7.– Toda hija mayor, es decir que sepa distinguir su interés, para casarse, si es virgen, debe obtener la autorización de su padre o su abuelo paterno. El permiso de su madre o su hermano no es preciso.
22.– La mujer musulmana no puede casarse con un no musulmán; el hombre musulmán no tiene tampoco derecho a esposar a una mujer no musulmana en matrimonio contínuo. Pero puede tomar a una mujer judía o cristiana en matrimonio temporal.
25.– La madre, la hermana y la hija de un hombre que ha sido sodomizado por otro hombre no pueden contraer matrimonio con este último, incluso si los dos, o uno de ellos es impúber; pero si el que ha sufrido el acto no puede probarlo, su madre, su hermana, o su hija pueden hacerlo.
27.– Si el hombre sodomiza al hijo, al hermano o al padre de su mujer después del matrimonio, ese matrimonio será válido.
28.– La mujer que ha contraído matrimonio contínuo no está autorizada a salir de la casa sin permiso de su marido; debe estar a su disposición para cada uno de sus deseos, y no puede rehusarle sin una razón válida. Si es totalmente sumisa, el marido debe asegurarle su alimentación, su vestido y su alojamiento, aunque no tenga medios para ello.
33.– El marido debe tener una relación con su mujer, al menos, una vez cada cuatro meses.
45.– La mujer debe ocultar su cuerpo y sus cabellos a la mirada de los hombres. Está muy recomendado que lo haga incluso ante los niños impúberes si sospecha miradas lujuriosas.
51.–Si un hombre o una mujer se ven obligados, para prestar servicios sanitarios, a mirar las partes genitales de alguien, deben hacerlo indirectamente, en un espejo, salvo en caso de fuerza mayor.

Del divorcio.

7.– La mujer que no haya cumplido nueve años, o la mujer menopaúsica, pueden volver a casarse inmediatamente después del divorcio, sin necesidad de esperar los cien días habitualmente obligatorios.
13.– Si el padre o el abuelo paterno de un niño le hacen esposar a una mujer en un matrimonio temporal, pueden anularlo prematuramente, en interés del niño, aunque ese matrimonio haya sido concertado antes de la pubertad del mismo.

Etc,etc,etc…

¿Bonito eh? Pues ahí donde lo tenéis, nada menos que mil millones de monos desnudos rigen sus vidas a partir de estas simpáticas reglas, y no parecen renunciar a su propósito de hacernos participar a todos los demás de sus notorias ventajas. Pertenecen a una de las civilizaciones con las que, al parecer de nuestros dirigentes, tenemos que aliarnos.

Por cierto, las alianzas, que yo sepa, suelen ser tratados estratégicos útiles en estados de conflicto, que se pactan contra un enemigo común. Me pregunto contra quién tenemos que pactar esta famosa alianza…

¡Ah ya…! ¡Que idiota soy…! ¡Pero si es evidente…!

¡Contra nosotros mismos!

3 comentarios:

  1. Haces muy bien en difundir las chifladuras del Ayatolá Jiménez. ¡Que se sepan! Las leí hace muchos años en´una edición francesa. Los papás del niño aparte de meter a la pobre criatura en líos le están haciendo un flaco favor a la causa islamista. Un ejemplo ridículo tiene más fuerza que cualquier discurso porque el humor es mucho más destructivo que la razón.

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  2. De acuerdo, mi tocayo preferido, pero solo con el humor podemos acabar muriéndonos de risa, pero muriéndonos.
    Esa musa acelerada del periodismo, denigrada por la mayor parte de sus colegas, que se llamó Oriana Fallaci, escribió hace unos años una estridente y rigurosa advertencia sobre los peligros de la invasión silenciosa de Occidente por parte de un Islam, no sé si radical o moderado (a mí particularmente me da igual), y saltaron todas las alarmas.
    Pero no las que tenían que saltar, que siguen silenciosas. Las que se oyeron fueron las de las de los melífluos partidarios del "no hagan olas, por favor". Las mismas que en Munich en 1938 extendieron una suntuosa alfombra de bienvenida a otra barbarie mesiánica.
    Y ahí seguimos. ¡Porca miseria!

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  3. Bien Luigi bien..! me gustó lo de los once millones de monos desnudos (Desmond Morris) Como se nota esa pluma harto leida.

    Ahora que me encuentro en plena etapa flameca, (entiendase que he fijado mi residencia en Amsterdam) y gozo de las prerrogativas de esta aventajada sociedad, me viene de nuevo ese tufillo panderetil, más que por las fechas que corren, por noticias como esta.

    Siga La Empresa iustrándonos, un abrazo en Fa# y... I’D Miilad Said ous Sana Saida

    Fran

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